2 diciembre 2011 0 Comments

Cómo optimizar el uso del Twitter

Una de las grandes diferencias que nos separan de los nativos digitales es que ellos aprenden mucho más rápido a dominar nuevas plataformas tecnológicas. Quizás por eso cuando aparece una nueva red social como Twitter (http://www.twitter.com), primero suelen ser los más jóvenes los que la invaden y la explotan. Pero a veces sucede que una segunda ola la toma y le da una aplicación práctica muy productiva. Twitter se lanzó en julio del 2006 y para octubre del 2010 ya tenía cerca de 165 millones de usuarios. Para el presente ya estaríamos cerca de los 220 millones. Comparemos estas cifras con el avance de Facebook, que para julio del 2010 tenía 500 millones y para octubre del 2011 contaba con 700 millones.

A diferencia de otras redes sociales (Facebook, MySpace, etc.), Twitter tiene dos detalles que lo hicieron novedoso en su momento y que algunas otras plataformas han querido copiar luego. Primero, cada intervención está limitada a apenas 140 caracteres. Eso obliga al tuitero a ser conciso y no palabrear. Por el otro lado, facilita al lector también repasar rápidamente los temas del día, sin tener que estar leyendo mucho. Por ejemplo, en su cuenta Augusto Álvarez Rodrich (@alvarezrodrich) avisa siempre que su columna ya está disponible en la página web de La República. Y como además brinda el enlace para ingresar directamente, puede acceder a ella solamente haciendo un clic en un mensaje corto y directo. Segundo, la lista de las personas que uno sigue no es la misma de los que lo siguen a uno. Este detalle hace de Twitter un espacio ideal para personas que tienen mucho que decir o que estiman que muchos querrán leerlo, pero que no tiene interés en leer sobre las vidas personales de medio mundo, como pasa en Facebook. Por ejemplo, el conductor Bruno Pinasco es uno de los tuiteros peruanos más seguidos: más de 175,000 están suscritos a su cuenta @BrunoPinasco. Pero él sigue a apenas 236 personas, entre las cuales están Eva Ayllón (@evaayllon) y los Muppets (@MuppetsStudio).

De este modo, las dos primeras cosas que un neófito tiene que entender de Twitter son las siguientes: 1. Es un espacio altamente personalizable (incluso más que Facebook), lo que permite adaptarlo al uso que uno le quiera dar; 2. Es un espacio que tiende a ser altamente hostil, así que si uno no se cuida, puede terminar siendo insultado, vilipendiado y perseguido en las calles para ser ajusticiado.

Saber para qué lo quieres

Con respecto al primer punto, hay que aclarar que mucho depende de qué es lo que uno quiere sacar al Twitter. Aquí algunas opciones, que no son todas.

Informarse. Como uno escoge a quién seguir, es posible suscribirse solamente a las cuentas de medios especializados o con los cuales uno tenga afinidad. En ese proceso uno debe tener cuidado y no pecar por exceso para no abrumarse. Por ejemplo, si el tiempo es un problema y uno tiene apenas segundos para informarse de lo más importante del día, es un desperdicio seguir la cuenta de la Agencia Oficial de Noticias del Estado Peruano (@Agencia_Andina) y la de Radioprogramas del Perú (@Noticias_RPP) al mismo tiempo, porque tenderán a colgar los mismos titulares a lo largo de un día, con sutiles diferencias. Así que uno tiene que esforzarse para identificar qué medios son los que uno necesita y no ir más allá. La ventaja de esto es que en Twitter tienen cuenta medios especializados, como Foreign Policy (@FP_Magazine), o medios locales, como Cusco Noticias (@cusconoticias).

Otra alternativa es evitar seguir a los medios que cuelgan todas las noticias y seguir a alguien que hace el esfuerzo de limpiar el trigo de la paja y que “retuitea” solamente las noticias relevantes seleccionadas de medios a los que ese tuitero sigue. Por supuesto que esto es algo peligroso, porque uno se somete al criterio de ese individuo. Pero es el riesgo que uno corre y se mitiga si se selecciona a alguien que parece tener buen criterio. Un buen ejemplo de esto es la cuenta de Esther Vargas (@esthervargasc), conocida promotora del periodismo digital. Ella se toma la molestia de seleccionar notas que tienen que ver con ese tema y las retuitea, de tal manera que seguirla puede llegar a ser suficiente.

Entender las cosas. Para muchas personas, Twitter es una oportunidad para acceder a especialistas en temas. Muchos columnistas y analistas tienen cuentas en esta red social y suelen compartir ahí adelantos de sus opiniones o expresar preocupaciones con respecto a algo. Además, con suerte ese especialista puede revisar los tuits que uno le manda –Twitter tiene una opción de ‘mentions’, que te permite ver intervenciones en los que se te menciona… es un ambiente al que uno accede si quiere– y responderlos.

Por ejemplo, el economista Nouriel Roubini tiene una cuenta en Twitter (@Nouriel), en la que cuelga referencias a documentos de investigación, a artículos y comentarios propios sobre noticias económicas. Seguirlo es bastante útil, si alguien quiere tener una aproximación distinta de la crisis internacional. No obstante, considerando que tiene más de 100,000 seguidores, si uno le deja una pregunta o un comentario, es difícil que lo vea. Él sigue a apenas 211 personas.

Pero no siempre es ése el caso. Hay otros que sí se toman el trabajo de estar revisando lo que le escribe la gente y a veces responder. Por ejemplo, el escritor inglés Neil Gaiman (@neilhimself) tiene más de 1’600,000 seguidores, una cifra espeluznantemente alta para esta red social. No obstante, él sigue apenas a 669 tuiteros. Además revisa las menciones que se hacen de él. Es usual que rebote comentarios de otros y material acerca de la promoción de la literatura, entre otros temas que le interesan. Así con todo, seguirlo es una excelente idea para los que quieren estar al tanto de la literatura actual mundial de fantasía y de ciencia ficción.

Entender mejor a la fauna internáutica. Si tiene hijos que se llaman “amixers” entre ellos y no tiene idea de a qué se refieren, quizás sea el momento de entrar a Twitter a observar cómo interactúan los tuiteros entre ellos. Para hacer una especie de seguimiento antropológico hay varias herramientas que el Twitter facilita. Por ejemplo, está la opción de los trending topics, que permite hacer un listado de cuáles son los términos que más se repiten en una población en especial en un momento dado. Por ejemplo, para el día 10 de noviembre del 2011 (día en el que se entregó este artículo), los trends para Lima eran “CancionesParaPhilipButters” y “Philip Butters” (por las disculpas que se le obligó a este periodista a dar al aire), CPI (por la encuesta de aceptación del Presidente que se publicó ese día), “Hawai” (el Presidente estaba ahí de viaje en ese momento), entre otras varias.

Si lo que uno quiere es entender mejor la interrelación de la gente en este mundo, lo más útil será seguir a aquellos tuiteros alrededor de los cuales se aglomeran usuarios. Gastón Acurio es un buen ejemplo de esto. Su cuenta de Twitter @gaston_acurio sigue a apenas 40 personas, pero es seguida por más de 100,000 tuiteros. Varios de sus tuits son respuestas directas a personas que lo mencionan, varios de los cuales no tienen ni 100 seguidores (o sea, irrelevantes para los estándares de esta red social). Otros varios son reflexiones con respecto a temas de interés para la comunidad que se ha establecido alrededor de él, su cuenta de Twitter y sus otras manifestaciones en las redes sociales (Facebook, por ejemplo).

Entender mejor al enemigo. ¿Durante la campaña electoral pasada usted era Ollanta fan y nunca entendiste cómo alguien podía plantear votar por Keiko? ¿Está a favor de la importación de transgénicos y no entiende qué argumentos pueden esgrimir los que promovieron la moratoria? Pues entonces Twitter es el lugar para usted, porque aquí se congrega la gente más opinionada del país y del mundo. Seguir a tuiteros seleccionados puede ser muy útil para comenzar a comprender al bando con el que uno no está de acuerdo.

Por ejemplo, el mismo PPK tenía una cuenta de Twitter (@ppkamigo) y la usaba de manera muy intensiva. Ahí él comentaba noticias y brindaba enlaces a material que justificaban sus propuestas. Si usted era de los que no entendían el fenómeno “PPKausa”, seguirlo era bastante útil para tener acceso directo a esa comunidad y saber qué es lo que le importa.

Hoy en día un ejemplo bastante comentado puede ser la cuenta de la Primera Dama (@NadineHeredia), quien –como la mayoría sabemos– con un tuit puede levantar columnas de opinión, posts de blogs y primeras planas. Ella en su perfil de Twitter se presenta como “Co-fundadora del Partido nacionalista Peruano, 2 hijas Illariy y Nayra y un varoncito que ya nació!!!! Samin”, pero dudo mucho que alguien la siga por alguna de esas razones. La seguimos (me incluyo) porque ella es algo así como la voz de la conciencia del Presidente. Todos recordamos cuando tuiteó “¿tan difícil es caminar derecho?”, al referirse al caso del vicepresidente.

Andar con cuidado

En todo caso, si bien Twitter puede ser bien útil, lo indiscutible es que se trata de un espacio bastante hostil. Si bien uno puede cruzarse con gente interesante, es también una plataforma que alberga a gente intolerante, por lo que se tiene que andar con cuidado. Por eso, si a uno le gusta discutir, es un lugar ideal. Pero si uno es más bien una persona adversa al conflicto, lo mejor para poder acceder a los beneficios de esta red social es seguir los siguientes consejos.

Empezar usando un perfil anónimo. En Twitter no se perdona y nunca se olvida. Si uno no conoce bien el código de conducta puede cometer un error que lo perseguirá por mucho tiempo. La periodista Patricia del Río puede dar fe de esto. Cuando desde su cuenta de Twitter (@padelrio) hizo una serie de comentarios en contra de la discriminación de género se expuso a comentarios bastante fuertes por parte de personas de cuestionable estabilidad sicológica. Otra víctima habitual de estos especímenes es Rosa María Palacios, cuya cuenta (@rmapalacios) es conocido blanco de insultos y acusaciones que simplemente no vienen al caso. A veces esta agresividad se explica porque está dirigida a una persona pública, la cual ciertamente no tiene por qué estar aguantando este trato. No obstante, a veces se debe a que uno está asociado en el ideario de esta gente con alguna maldad del universo. Por ejemplo, si uno trabaja en una minera y se cruza con ecologistas radicales.

Una variación de esta estrategia es crear una cuenta de Twitter y solamente seguir a otros, pero nunca intervenir. De esa manera se evita llamar la atención.

Tuitear como si estuviera dando declaraciones a la prensa. Si uno es una figura medianamente pública, debe tener mucho cuidado al tuitear. Por ejemplo, hace un tiempo el economista Pablo Secada (@psecada) y el estadista Farid Matuk (@matuk) tuvieron una conversación en Twitter acerca de los supuestos actuales del INEI para medir la pobreza. Ésta no fue hostil o tensa en lo más mínimo y tampoco fue concluyente. Por supuesto que esto no fue impedimento para que el 23 de mayo del 2010 La República publicara un artículo con el título “No todos creen en INEI”, en el cual se citaba este intercambio de ideas como una discusión (con el subtítulo “Te apuesto mi sueldo”), material que por supuesto fue rebotado en varios blogs y páginas web.

Otro ejemplo fatídico es el del guitarrista de la agrupación peruana de rock Adammo, Nicholás Cáceres (@NicholasCaceres), que tuvo el pésimo tino de atropellar a un perro en la carretera y el peor tino de bromear al respecto en Twitter en marzo de este año. Lo que vino a continuación fue lo que bien se podría llamar un apanado 2.0, en que todos los que necesitaban una excusa para liberar cualquier tipo de tensión arremetieron contra el joven músico. Lo que vino luego de eso fue el rebote en prensa. De hecho, este episodio fue comentado en varios periódicos nacionales, y la lamentable confesión de Cáceres llegó a ser impresa en distintos formatos, por más disculpas que ofreció luego.

Así que en conclusión: Twitter puede ser una excelente herramienta para mantenerse informado y para entender muchas cosas. Pero como todo en esta vida, implica un riesgo que se tiene que saber mitigar. No obstante, los beneficios pueden bien valer esos riesgos.

Fuente: Perú Económico

6 octubre 2011 0 Comments

Redes sociales: Cada vez menos referentes

 Antes de que comenzaran a aparecer los canales de cable en los Estados Unidos, allá por el año 1948, había unos cuantos canales de señal abierta a los cuales toda la población accedía y cuyos referentes eran familiares para la mayoría. No obstante, en la medida en la cual fueron apareciendo más y más canales de cable, algunos de los cuales estaban dirigidos para sectores específicos de la población, se empezó a dar un fenómeno que en ese entonces generó cierta preocupación. Y es que de a pocos algunos de esos sectores tenían cada vez menos referentes comunes con el resto de la población. Esto hacía que luego a la hora de definir políticas las discusiones fuesen ligeramente más complicadas, porque algunas personas manejaban códigos que el resto no entendía. Si eso comenzó a ser un problema en los ochentas en los Estados Unidos, hoy en día con el número avasallante de canales de cable que existe, se lleva a un extremo.

Pero eso no es nada cuando se compara con lo que pasó luego de la llegada de Internet. Con la presencia de esta nueva supercarretera de información este fenómeno se ha repotenciado. Hoy en día un ciudadano cualquiera puede elegir crear su propio mundo y vivir creyendo que todos piensan como él. Solamente considere los resultados del informe de Ipsos Apoyo Usos  y actitudes hacia Internet 2011 con información a nivel nacional. Según éste, el 60% de la población de los peruanos que acceden a la red de redes usa alguna red social. Y si en algo se diferencian las redes sociales del resto es que es personalizable. Piense en su perfil de Facebook. Si su impresión de lo que pasa en el mundo es el newsfeed en esa plataforma, como efectivamente pasa con muchos peruanos, no le será difícil creer que el mundo es como lo perciben los amigos que usted ha escogido. Así, lo que preocupaba tanto al filósofo Francis Bacon hace aproximadamente medio milenio, de que cada quien inicie sus procesos de razonamiento con una idea fija de cuál debería ser la conclusión –algo que asesina el proceso de deducción completamente–, se hace cada vez más presente en un mundo en el que uno está convencido de que la población entera debería creer como lo hace su grupo de amigos. Sincerémonos, ¿cuántos hacen el esfuerzo de seguir en estas plataformas a personas que piensan totalmente distinto a uno?

Pero ahí no acaba la cosa. El investigador Eli Pariser encuentra un elemento más en este preocupante proceso. En su libro Filter Bubble, el cual comenta en esta charla de TED (a la cual se le puede activar subtítulos en español), habla sobre algo que sucede sin que nos demos cuenta y que limita más aún nuestra percepción del mundo.

Distintas plataformas de Internet personalizan su presentación al perfil individual de cada uno de nosotros. Así, si yo busco en Internet los términos “ppk” o “nadine”, obtendré distintos resultados que si mi vecino hace la misma búsqueda sobre la base del historial de mis supuestos intereses y preferencias. El pionero de esta metodología de personalización es Amazon, pero hoy en día Google y Facebook lo aplican constantemente y no nos damos cuenta. Es un proceso que sucede sin que se nos consulte.

Esto puede explicar por qué en el Perú las discusiones políticas a través de las redes sociales fueron tan violentas y agresivas durante las últimas elecciones (para un ejemplo más reciente lean sobre la reacción que obtuvo Patricia del Río cuando movió un tema de género). Y es que cada quien pareciera vivir en un mundo aparte, en el que estar en desacuerdo con él o ella implica ser básicamente un terrorista ideológico, una disrupción en el espacio-tiempo y tratarlo como tal. Esto sucede con mucha frecuencia en Twitter, en donde muchas personas manifiestan de inmediato que no estar de acuerdo con ellos es simplemente ser un corrupto o un vendido a los intereses capitalistas globales. Y así no se puede tener una discusión en serio. Cero tolerancia a los que no opinan como uno.

Y sin discusión o debate serio no hay democracia que aguante.

Fuente: SemanaEconomica

16 septiembre 2011 0 Comments

Los consumidores, cada vez más comprometidos con las marcas en las redes sociales

Las últimas cifras sobre la sostenibilidad de las redes sociales como fuentes de ingresos y beneficios para las empresas son muy optimistas. Sin embargo, la gran pregunta que se hacen las marcas al intentar construir su propio modelo de negocio en Facebook es ¿cómo atraer el tipo correcto de fans de Facebook?

Hitwise calcula que cada nuevo fan de Facebook genera un promedio de 20 visitas adicionales al sitio web de un minorista. Como consejo, destaca que lo ideal es publicar un post en Facebook los miércoles, día en que se obtendrá un 8% más de participación que otros días, y lo que supone un cambio frente a los datos del pasado año cuando el mejor día para las publicaciones eran los domingos.

Los mensajes cortos, con menos de 80 caracteres, suelen tener un mejor rendimiento, obteniendo un 40% más de compromiso, en algo que podríamos llamar efecto Twitter. Publicar mensajes extensos o incluso postear tres o más mensajes al día tienen un 25% menos de participación y una tasa de 42% menor en los comentarios.

En cuanto a cómo los consumidores interactúan con las marcas en Facebook, un reciente estudio de Constant Contact y Chadwick Martin Bailey, revela que en su mayor parte, las personas se hacen fan de una marca en Facebook porque ya son clientes en el 58% de los casos o se quiere recibir descuentos y promociones (57%).

El 77% de los consumidores interactúan pasivamente mediante la lectura de los mensajes y actualizaciones de las marcas, mientras que sólo un 17% comparte experiencias e historias con los demás, y sólo el 13% postea actualizaciones.

Este estudio también revela que el 56% de los consumidores señalaron que es más probable que recomienden una marca a un amigo después de comenzar a seguirles en Facebook, mientras que el 52% de ellos reconocieron ser más propensos a comprar un producto desde que siguen a la marca en la red social.

Muchos de estos usuarios y consumidores, por supuesto, tienen acceso a Facebook desde sus teléfonos móviles. Un análisis de Nielsen muestra que los usuarios que más comentarios hacen en la red social a través de sus Smartphones, son aquellos con edades comprendidas entre los 25 y 34 años.  Sin embargo, el último estudio de esta misma firma, concluyó que el número de usuarios de Internet mayores de 55 años creció un 109% respecto al año anterior y una tercera parte de las descargas de aplicaciones móviles las están realizando usuarios mayores de 45 años.

Los datos también ponen de manfiesto que una cuarta parte del tiempo de los usuarios en internet, se destina a los medios y redes sociales, siendo Facebook el sitio de referencia más destacado entre este tipo de medios, seguido de otras redes como Twitter y LinkedIn.

Respecto a la tecnología móvil, los datos señalan que el 81% de las mujeres y el 69% de los hombres utilizan la aplicación móvil para el acceso e interacción en Facebook, mientras que Google+ es más popular entre los usuarios masculinos de Android, con un 15,8% frente al 7,2% de las mujeres.

De forma global, cerca del 40% de los usuarios de redes sociales acceden al contenido a través de sus Smartphones, situando la aplicaciones de acceso a este tipo de medios como las terceras más populares entre los propietarios de teléfonos inteligentes.

Fuente: Puro Marketing