4 febrero 2013 0 Comments

Coaching, un nuevo estilo de trabajo

Coaching, un nuevo estilo de trabajo

Cuando ingresé al mundo de la Gestión de Recursos Humanos pensé que desarrollar mi carrera en una empresa, conociendo cómo funcionaban los sistemas de los que tanto me habían hablado en la Universidad, iba a ser lo más grato e inequívocamente gratificante para mí.

Conceptos como organización, colaborador, trabajo en equipo, liderazgo, etc., eran eso, solo conceptos. Una vez que comencé a laborar y a tener mayor experiencia me di cuenta que todo aquello que había aprendido por tanto tiempo tomaba sentido, que el crecer profesionalmente y ganar mayor experiencia comenzaban a llenar mis expectativas, pero aún faltaba algo más.
Hice una interesante línea de carrera. Me desempeñé como facilitadora y también como docente universitaria, pero era necesario continuar capacitándome y es así como llego a los Cursos de Extensión Profesional de la EPU; y entre otros, tomo la decisión de llevar el Curso de COACHING: Herramientas para el Desarrollo del Talento.
El ayudar a nuestros semejantes a que puedan descubrir sus propios recursos y acompañarlos en la consecución de sus metas, es parte del trabajo de todo coach, pero si no hay un interés real por cada coachee, todo esfuerzo será en vano. Cada ser humano es diferente y único y eso es lo que hace más interesante la labor de un coach, porque para poder  desempeñarse como tal deberá aprender de sí mismo, a ver sus propios recursos, y “amarse” con sus virtudes y defectos. Solo llegando a ese nivel, será posible ser un buen coach.
Esto puede ser utilizado tanto en el plano profesional, personal o a cualquier nivel. Debemos estar lo suficientemente preparados para crecer con el desarrollo de los demás, superar nuestros propios obstáculos y creer que cada persona es un ser especial y una creación única y capaz de todo en la medida que conozca sus propios recursos.
No puedo decir que el curso me cambió la vida, pero sí puedo asegurar que la experiencia ha sido estupenda. El grupo que formé parte ha sido de primera. He logrado observar a personas con distintas formaciones profesionales, quienes se perfilan como grandes coachs y que estoy segura piensan igual que yo.
“Ninguna meta es imposible, ningún sueño es lo suficientemente inalcanzable como para no conseguirlo…”, esa es la frase que debería de permanecer en toda persona que piensa usar este modelo como parte de su metodología de trabajo y porque no, como novísimo estilo de vida.
KARINA CADILLO JIMENEZ, Jefa de Recursos Humanos de PROCETRADI y ex alumna del CEP Coaching: Herramientas para el Desarrollo del Talento Julio 2012.
27 julio 2011 0 Comments

El curso del querer poder

En alguna ocasión de nuestra vida requerimos de una oportunidad para reconocer lo que queremos o lo que deseamos para nosotros, para nuestra vida personal y profesional. Damos vueltas esperando la última para saber cómo llegamos, mareados, parados, felices o angustiados, en fin, y aun así, seguimos con dudas. Es por este camino que llegué al curso de Coaching donde conocí a diversas personas que van en busca del camino más eficaz para esclarecer o alcanzar sus objetivos fijados mediante el uso de sus propios recursos o habilidades.

De acuerdo con el coaching, el “coach” (profesional) ayuda al “coachee” (participante o cliente) a sacar lo mejor de sí mismo. El coachee es el individuo que cuenta con mayor y mejor información para resolver las situaciones que enfrenta. En vez de enseñar, el coach asiste al coachee para que éste encuentre sus propias respuestas.

En tal sentido, para el logro objetivos esperados, el coaching considera tomar en cuenta siete pasos fundamentales:

• La observación, para que el entrenado encuentre soluciones que le permitan posicionar nuevos puntos de vista, y observar paradigmas, creencias y conductas que practican. En esta etapa, el individuo elegirá nuevas alternativas que contribuirán a construir resultados esperados.

• La toma de conciencia, permite al entrenado determinar su poder de elegir concientemente las alternativas y las consecuencias que ellas generan para el logro de sus resultados. En esta etapa, el coach apoya al coachee con herramientas específicas para que la elección sea más efectiva.

• La determinación de objetivos, permite al entrenado la toma de decisiones y acciones para la obtención de los objetivos claramente definidos.

• La actuación sostenida de la decisión, para superar las dificultades que suelen aparecer con la puesta en práctica de las acciones que contribuirán al logro de los resultados esperados.

• La medición, permite al entrenado evaluar sus acciones a fin de determinar si contribuyen o no al logro del objetivo marcado. En esta etapa, se implementan medidas o acciones correctivas.

• La acción comprometida, permite alinearse con el plan de acción establecido entre el coach y al coachee.

• La motivación, estímulo constante al coachee para la aplicabilidad de las acciones para el logro del objetivo esperado.

En este contexto, a medida que se desarrolló el curso, mis metas esperadas fueron tomando forma y sentido, el coaching me ayudó a comprender mi vocación de servicio a las personas más necesitadas. En síntesis, concluyo que el coaching facilita a las personas a identificar sus prioridades para el logro de su desarrollo, emocional, laboral, profesional, entre otros aspectos, para que posteriormente con acciones y compromisos sean éstos alcanzados.

Escrito por Yudit Soledad Robatty Abrill, consultora en Estudios Cualitativos y ex alumna del curso “Coaching: Herramientas para el desarrollo del talento“, CEP – abril, 2011.