27 julio 2011 0 Comments

El curso del querer poder

En alguna ocasión de nuestra vida requerimos de una oportunidad para reconocer lo que queremos o lo que deseamos para nosotros, para nuestra vida personal y profesional. Damos vueltas esperando la última para saber cómo llegamos, mareados, parados, felices o angustiados, en fin, y aun así, seguimos con dudas. Es por este camino que llegué al curso de Coaching donde conocí a diversas personas que van en busca del camino más eficaz para esclarecer o alcanzar sus objetivos fijados mediante el uso de sus propios recursos o habilidades.

De acuerdo con el coaching, el “coach” (profesional) ayuda al “coachee” (participante o cliente) a sacar lo mejor de sí mismo. El coachee es el individuo que cuenta con mayor y mejor información para resolver las situaciones que enfrenta. En vez de enseñar, el coach asiste al coachee para que éste encuentre sus propias respuestas.

En tal sentido, para el logro objetivos esperados, el coaching considera tomar en cuenta siete pasos fundamentales:

• La observación, para que el entrenado encuentre soluciones que le permitan posicionar nuevos puntos de vista, y observar paradigmas, creencias y conductas que practican. En esta etapa, el individuo elegirá nuevas alternativas que contribuirán a construir resultados esperados.

• La toma de conciencia, permite al entrenado determinar su poder de elegir concientemente las alternativas y las consecuencias que ellas generan para el logro de sus resultados. En esta etapa, el coach apoya al coachee con herramientas específicas para que la elección sea más efectiva.

• La determinación de objetivos, permite al entrenado la toma de decisiones y acciones para la obtención de los objetivos claramente definidos.

• La actuación sostenida de la decisión, para superar las dificultades que suelen aparecer con la puesta en práctica de las acciones que contribuirán al logro de los resultados esperados.

• La medición, permite al entrenado evaluar sus acciones a fin de determinar si contribuyen o no al logro del objetivo marcado. En esta etapa, se implementan medidas o acciones correctivas.

• La acción comprometida, permite alinearse con el plan de acción establecido entre el coach y al coachee.

• La motivación, estímulo constante al coachee para la aplicabilidad de las acciones para el logro del objetivo esperado.

En este contexto, a medida que se desarrolló el curso, mis metas esperadas fueron tomando forma y sentido, el coaching me ayudó a comprender mi vocación de servicio a las personas más necesitadas. En síntesis, concluyo que el coaching facilita a las personas a identificar sus prioridades para el logro de su desarrollo, emocional, laboral, profesional, entre otros aspectos, para que posteriormente con acciones y compromisos sean éstos alcanzados.

Escrito por Yudit Soledad Robatty Abrill, consultora en Estudios Cualitativos y ex alumna del curso “Coaching: Herramientas para el desarrollo del talento“, CEP – abril, 2011.

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