La comunicación interna: entendiendo el verdadero valor de comunicarnos con nuestros colaboradores
Comunicarse con sus trabajadores resulta un criterio fundamental para el crecimiento de una empresa; sin embargo, son pocas las que lo impulsan. Quizás sea la razón por la que existen pocos expertos en dicho campo. Si el tema le interesa, este curso debe estar en su lista de obligaciones.
Hoy en día, actualizarse profesionalmente resulta indispensable para seguir vigente en el mercado. Vivimos en un medio tan competitivo que estar permanentemente informados de lo que sucede en nuestras carreras resulta una obligación más que una motivación personal.
Para los que estamos vinculados al ámbito de las comunicaciones, la actualización resulta más necesaria aún, considerando que se trata de una actividad en constante desarrollo, que varía de acuerdo a los requerimientos del público. Está claro que la forma actual de hacer televisión, prensa o publicidad es muy diferente a la realizada hace unos años. La sociedad ha cambiado y exigimos otras características para consumir esos productos preparados por los comunicadores.
A pesar que siempre se debe pensar en el público objetivo, existe un campo que no suele considerarse: la comunicación organizacional. Visto por muchos como una labor sencilla, de mandar correos y armar un llamativo periódico mural, se olvida con facilidad que el objetivo principal de toda actividad de comunicaciones es precisamente eso: comunicar. Y es imposible hacerlo con efectividad si no se conocen las características de nuestro público. Ese es el principal atractivo del curso “Comunicación Interna e Imagen Corporativa”, dictado por Claudia Pilar Herrera Salas (ECO Comunicaciones).
Utilizando herramientas prestadas de otras ciencias, como la sicología o las relaciones públicas, Herrera le dio forma a un curso que superó todas las expectativas que, personalmente, me había imaginado al momento de matricularme. La comunicación interna dejó de ser una sencilla actividad para convertirse en una pieza fundamental en el desarrollo de toda empresa o entidad.
Resultó muy interesante la necesidad de entender a los colaboradores no solo en el campo laboral, sino también como personas con características y formas particulares de trabajar y, sobre todo, de comunicarse. Una de las ideas más importantes que rescato del curso es la necesidad de aplicar un test de dominancia cerebral, que resulta fundamental para conocer las mejores formas de llegar al grupo humano que tenemos como colaboradores.
Durante las seis semanas que duró esta clase nos fuimos dando cuenta de un gran detalle y que se fue comentando en el desarrollo de las sesiones: ¿por qué nos fijamos tanto en el público objetivo al trabajar en otras áreas de la comunicación, y no hacemos lo mismo con nuestra empresa? Estamos acostumbrados a pensar siempre hacia fuera, en satisfacer al público consumidor, sin considerar que dentro de la empresa existe un grupo de personas sin el que la entidad simplemente no existiría. Se hacen estudios de mercado sobre consumo, gustos o composición familiar y económica de los compradores, pero se olvida por completo al colaborador. Por eso, también se hizo hincapié de forma constante en la necesidad de aplicar algunas herramientas de RR.PP, como el mapeo de públicos, reconociendo que estas personas no son entes aislados, sino que viven en un entorno que también debe ser conocido entendido.
Finalmente, uno de los aportes más importantes que nos dio la docente fue inculcarnos la fundamentación teórica de nuestro trabajo (problema que reconozco en lo personal y que creo existe en nuestra preparación académica). Durante las seis sesiones hubo un apoyo teórico, con lecturas de libros especializados que permitieron igualar el nivel de los participantes en relación a temas específicos, así como también motivarnos la curiosidad por averiguar más respecto al tema del curso.
Si alguien me pregunta por referencias acerca de este curso, solo tendría palabras de elogio para la profesora por la agilidad que le imprimió a sus clases, en las que demostró un dominio completo del tema y, sobre todo, un enorme interés por compartir sus experiencias. Sin dudarlo, lo calificaría como uno de los mejores cursos de actualización profesional que he llevado, que me ha permitido aclarar ciertas dudas respecto a esta actividad y que también me ha motivado a intentar desarrollarme en dicha área. Sería la forma perfecta de mezclar los dos intereses que tuve de adolescente: la sicología y las comunicaciones. Y si me permiten una sugerencia: un diplomado que se centre en este tema (o tal vez una maestría) sería muy bien recibido.
Escrito por:
Mario Villacorta, docente de la Universidad de Lima e Isil, y ex alumno del curso “Comunicación Interna e Imagen Corporativa”, CEP – febrero 2011.




