17 enero 2011 0 Comments

De lo físico a lo virtual: radioscopia de la Web 2.0

“Internet ha cambiado nuestras vidas y nuestra manera de comunicar en todo sentido”. Esta es una afirmación recurrente  tan igual como aquella donde se menciona que el hábito de la lectura incrementa de manera considerable nuestras capacidades intelectuales. Lo lógico sería que este último conocimiento, que a propósito cursa ya un buen tiempo, haya convertido a la población mundial en grandes lectores. Pero resulta que es al contrario, por lo menos según algunos estudios internacionales se dice que no estamos leyendo más y en algunas regiones del mundo hasta se está leyendo menos.

Hasta ahí muy bien, pero adjuntémosle a eso la circunstancia de que a raíz de Internet se está produciendo muchísima más información que hace apenas unos años. Bueno, es claro que eso se debe en gran parte a que muchos de los contenidos se repiten en múltiples plataformas digitales o se publican en varios idiomas. Pero también se debe a que los usuarios de siempre están produciendo hoy sus propios contenidos los que consecuentemente se cuelgan en la red, incrementando así la cantidad de información total que se produce en el mundo.

En vista de estas afirmaciones entonces se podría concluir lo siguiente:

1. Se está produciendo más información pero la gente lee menos.

2. El mundo lee menos por ende estamos reduciendo nuestra capacidad intelectual.

3. El mundo lee menos libros convencionales y ha cambiado sus hábitos de lectura y lee más en todo tipo de pantallas digitales.

Considerando esta última conclusión surge automáticamente la pregunta sobre si se ha considerado en los estudios el tiempo de lectura de los usuarios delante de sus monitores. Al parecer no. Y es que nos encontramos en un circunstancia única, estamos en una fase de transición, es decir, pasando de una época a otra, tal cual sucedió cuando pasamos de la cultura oral a la escrita. Con el tema de los hábitos de lectura, ¿estaríamos entonces pasando de la lectura física a la virtual? Hay cifras que confirman que el hábito de leer en los diversos dispositivos electrónicos va en aumento. Y hoy nadie puede negar que las industrias tecnológicas están atendiendo ávidamente esa tendencia con soportes como los e-book, el kindle, el Ipad o los e-Readers, entre otros. Aquí solo unos ejemplos:

 -Webnovela

 -Literatura multimedia

ZInio

Internet acondiciona cambios estructurales en nuestro comportamiento y en la manera cómo socializamos en el más amplio sentido de la palabra. Otro ejemplo de cómo es que los nuevos parámetros de consumo, que no han sido atendidos debidamente, pueden llevar a la crisis a grandes industrias, es el caso de la industria de la música. Duró mucho hasta que las empresas discográficas entendieran que vender el CD en las tiendas no es el negocio más rentable. La red peer-to-peer y otras plataformas de intercambio de archivos musicales han servido durante algún tiempo de alternativa para consumir entretenimiento a cero costo. ¿Quién de nosotros no quemó un CD o grabó canciones en su mp3, mp4, Ipod, etc.? Recién las industrias musicales están reaccionando ofreciendo contenidos vía web, la producción musical misma está tratando de redefinir el esquema del negocio que se ha transformado a través de Internet, y a raíz del cambio de parámetros de consumo en la audiencia. Será cuestión de mucho ingenio e innovación lograr recuperar el mercado que casi venían perdiendo.

La Web 2.0 es el motor y eje transversal de los cambios que se vienen dando en nuestra sociedad, no solo en la industria y en las empresas sino también en la educación, en la publicidad, en el gobierno electrónico, en la producción y en el comercio. Pero es ahí donde vale la pregunta, ¿si los sectores claves de la economía están siendo proactivos en ese proceso de cambios? Es decir si, ¿independientemente del rubro en el que nos desempeñamos, estamos respondiendo a las tendencias y exigencias que nos marcan los tiempos modernos? Pensar en esas dimensiones, que nos dan respuestas innovadoras, y acompañar nuestro desempeño empresarial con estrategias que incluyan al Internet en toda su gama de funcionalidades como un soporte adicional es la clave crucial de un mejor rendimiento y beneficios. En ese sentido, no basta preguntarnos por qué la gente está leyendo menos, sino preguntarnos, ¿dónde es que ahora las personas están leyendo?, ¿a través de qué medios?, ¿dónde socializan?, ¿qué cosas les interesa?, ¿qué dicen y escriben sobre nuestra empresa y nuestros productos?

El acceso a nuevas tecnologías seguramente viene siempre ligado al contexto socioeconómico de los países. Las aplicaciones web, el software de punta, los dispositivos móviles como los smartphones tienen un mayor índice de penetración en países que cuentan con un mayor poder adquisitivo, eso es cierto. Pero eso no siempre es una desventaja para los países en vías de desarrollo si estos reconocen los canales de acceso a esos mercados y saben adecuar su oferta a esos parámetros de consumo. Lograrlo significa posicionar bien los productos con el mismo código de consumidor en un mundo de comercio cada vez más globalizado. Por otro lado, las tecnologías y todas las tendencias que se vienen dando en el primer mundo generalmente suelen llegar a los países emergentes un año y medio después, pero lo que llega, y eso es lo interesante, son plataformas, tecnologías y conocimientos ya consolidados en esos países lo que al mismo tiempo nos pone en una posición interesante si sabemos adaptarla a nuestra realidad.

Si a todo esto le agregamos nuestra capacidad innovadora, nuestro ingenio y le adjuntamos todo el potencial económico, turístico y cultural que tenemos estaríamos siendo partícipes activos del conocimiento que se viene produciendo en torno a Internet y con ello siendo parte de uno de los cambios más importantes de la humanidad.

Por supuesto que debemos desarrollar propias tecnologías, es lógico no querer ser dependientes de ella, pero la aplicación y uso de ellas es algo que fácilmente puede ir de la mano mientras se busca la autonomía tecnológica. No en vano decía Wolfgang von Goethe: “Para ver más lejos hay que subirse a los más grandes”. El arte de las estrategias de comunicación en medios on-line yace en la utilización de las herramientas más convenientes para cada caso, para los negocios, para la educación, en el periodismo, el marketing y en la publicidad. El conocimiento reflexivo de la sociedad de la información y las nuevas tecnologías de la información (TIC) constituyen un primer paso en el desarrollo de esas capacidades. Si a esto le aunamos un amplio conocimiento sobre los avances tecnológicos, las tendencias, las buenas prácticas, los nuevos parámetros de consumo, consecuentemente lograremos visualizar las grandes posibilidades que nos puede ofrecer la Web en el desarrollo de nuestra competitividad, sea cual fuera el campo en el que nos desenvolvemos.

Por:

Manuel Santillán

Docente de Comunicación Estratégica en Medios On-line, CEP- EPU*

*Curso de Extensión Profesional, febrero 2011. Revisa la lista completa de cursos aquí

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